jueves, 22 de enero de 2009
OPINIÓN. MUCHO CUENTO EN EL MUNDO DEL FÚTBOL. / Por Carlos Serenelli

Los avatares que ha pasado en esta temporada el equipo de Segunda División B de la UD Lanzarote ha dejado en clara evidencia algo que muchos de quienes seguimos este deporte suponíamos o sospechábamos, y que ahora ha quedado palmariamente demostrado: que hay mucho cuento en el mundo del fútbol.

El equipo rojillo empezó esta temporada con una plantilla que casi cuadruplicaba el gasto mensual en salarios que la actual y con un técnico traído de fuera, también con un sueldo que doblaba más de una vez al que tiene el que está ahora. La gravísima realidad económica del club que se hizo patente a poco de comenzar la temporada obligó a realizar una reconversión del equipo, que se termino de plasmar durante el mercado de invierno. De los 22 futbolistas que empezaron esta Liga, sólo quedan 9. Los que ahora completan la plantilla son futbolistas muy jóvenes, el 95 por ciento de ellos lanzaroteños, todos sin experiencia previa en Segunda B, y muchos sin haber pasado siquiera por Tercera. Es más, en cada uno de los tres últimos partidos, se produjo el debut de un futbolista rojillo en la categoría de bronce. 

Sin embargo, el rendimiento de esta ‘nueva’ UD Lanzarote es notablemente superior al de aquella que empezó la temporada. Así lo demuestran los resultados (siete partidos seguidos sin perder, los puestos de descenso cada vez más lejos, la mejor situación clasificatoria desde que empezó la temporada), y así quedó demostrado también el pasado domingo día 18, en el primer partido en casa del equipo en esta nueva ‘era’, con un planteamiento muy ordenado y serio, y al mismo tiempo desparpajo y alegría a la hora de jugar.            

Por lo tanto, ha quedado más que claro, en nuestra opinión, que en la isla había y hay muchos jugadores en las categorías inferiores con condiciones suficientes como para jugar en Segunda B, y que igualan o superan en promedio a los futbolistas que se traían de fuera, con una erogación económica lógicamente superior para el club. Y también técnicos, como está demostrando un brillante Carmelo Hernández.

Nunca es tarde para darse cuenta, para aprender y para no caer en las redes de los cuentistas como Luis Rueda, Paco Gutiérrez, Álvaro Pérez, José Antonio Fernández, por nombrar a algunos de los que han pasado por el banquillo rojillo. Técnicos que una semana sí y otra también se quejaban del “limitado” nivel de la plantilla que dirigían, de que los jugadores no hacían lo que ellos querían, de la moral, de las dinámicas, del viento, de los viajes, de los árbitros, … Técnicos que llegaron aquí con un palmarés nulo y que presumían de ser la versa como entrenadores pero justificaban su fracaso o su falta de éxito en la falaz excusa de que chocaban con problemas ajenos a ellos. Técnicos que llegaban con un supuesto gran bagaje teórico, infinidad de videos, argumentos de alta estrategia deportiva, conocimientos a fondo sobre los rivales, el grupo, las zonas… En definitiva, cuento, cuento y más cuento. Esos ex entrenadores del Lanzarote -sobre todo el que comenzó esta temporada, Luis Rueda- deberían cuanto menos sonrojarse al ver como está rindiendo el equipo económicamente más modesto en la historia de este club en Segunda B, a las órdenes de Carmelo Hernández.

Evidentemente, hay técnicos –y muchos, muchísimos-, que tienen más cuento que conocimiento, y otros que por lo menos no tienen cuento y que casualmente, suelen ser lo que verdaderamente poseen mayor conocimiento.               



Para hacer comentarios u opiniones sobre este artículo:  cserenelli@yahoo.es 

Tags: Futbol, Segunda B, UD Lanzarote

Publicado por radiomarcalanzarote a las 18:05 | 0 Comentarios | Enviar
Comentarios